
Sonreir es una cuestión de voluntad. Queda visto y comprobado por todos los seres humanos que eso de esbozar una sonrisa es cosa de poco esfuerzo y grata recompensa.
Volamos fugazmente a través de unos dias donde las palabras "crisis", "crispación", "recesión" e "hipoteca" son estandarte de cada minuto que pasa sobre nosotros.
He pasado un par de dias con mi amigo Manué, Migué pa los chirigoteros, Pelorrata pa fontaneros, ferrallas y otros oficios de litrona y arte. Los dos estamos parados, los dos estamos en un capitulo indescifrable de nuestras vidas, a los dos nos gusta la cerveza y los dos no hemos parado de reirnos durante dos dias. Y es que a fin de cuentas, puesto uno a pensar, sale más barato reirse uno de sus desgracias y desventuras que hacerse plañidera de lo que te venga pasando. Sale más a cuenta andar detrás de unos pocos "Boris" en Leroy Merlin que volverse loco buscando juntas de tres cuartos, compensa mucho más reirse del plan Memta que apuntarse en él y que te den un chaleco amarillo.
He sido siempre defensor de esa causa. Una sonrisa no puede iluminar a una ciudad, pero si puede dar luz a ese rinconcito que tú compartes con los tuyos. Y es que la tristeza es como los nubarrones. Las caras serias sólo sirven para exornar funerales. Y las lágrimas nada más valen para regar el mar.
Yo últimamente tengo mil motivos para sonreir y mil secretos que guardar. Y aunque ambos números pecan de inversamente proporcionales entre ellos, prefiero seguir regalando sonrisas que caras largas. Aunque cierren Localia, aunque tenga que subsistir con 600 euros, aunque el seguro de un coche valga 300 trompos. Yo tengo que estar por encima de todo eso y siempre que pueda sonreir. Porque de lo único que estoy seguro es de que es lo que me voy a llevar.
Ahora toca moverse de un lado a otro...Mientras, mañana, hará un año que me convertí en emigrante. Hará un año que cogí un vuelo que me llevó a una ciudad con nombre y dos idiomas, Dublín. Mañana por la noche se cumplirá un año que Caste me metió en un bar, cargado de maletas, para tomar mi primera pinta en Dublín...hará un año que se coló por la puerta un chaval alto y orejón y me dijo: Tú eres el de Cádiz...poniéndome una camiseta del Getafe por encima (Aquella noche jugaba el partido de ida contra el Bayern)... Serán para siempre dias que quedan en mi retina. Dias muy felices y que a estas alturas, me ayudan a seguir sonriendo cada minuto...
Ahora me voy al Raid...cinco dias al campo...aunque me muero de ganas por sentarme a contemplar la chimenea de Manolo y a reirme recordando como hubo una vez una "Boris" que quería que hiciéramos la chimenea con azulejo...
Y mientras tanto uno aprende...Que es la rebola...Que es un taco del 6... Que es una junta de 3/4. Y mientras tanto sigo guardando celosamente esos secretos trepidantes, que forman parte de un ir y venir de noches y dias...Cosas nuestras...
Yo soy así...y mis post hoy por hoy...sólo son eso...Intimismo puro y duro...Sonrisas, lágrimas y viajes...
Nos vemos a la vuelta de mi crucero semanasantero...
Chito
Pd.- Promesas que se perderán en estas cuatro paredes, como lágrimas en la lluvia se irán...se irán...