miércoles, abril 25, 2007



Era una plácida tarde de primavera de hace casi 380 dias...el sol de la Toscana nos invitaba a hacer cualquier cosa que no requiriese esfuerzo alguno, mas que el de disfrutar del momento. Recorriamos cientos de viñedos en busca del lugar perfecto, en nuestra particular búsqueda por el momento perfecto,...Tras el cristal de nuestro maltrecho Smart nos cegaba aquel cartel...maltrecho tambien, donde a duras penas pudimos leer aquello de "Follonica", sin saber muy bien que aquello seria el lienzo perfecto...el olor perfecto...el sueño, aquel sueño que estuvimos persiguiendo por toda Italia, de norte a sur...o mejor dicho, de Norte a Sur, y de nuevo a Norte...

Milan, Torino, Napoles, Ischia, Pompeya, Florencia, Pisa, Marina di Pisa, Livorno, San Gimignano, Volterra, Siena, Castiglione della Pescaia, Massa Maritima,....y una decena de lugares mas...sin tener ni idea de que asi se llamaria aquel lugar que descubrimos por la mas casual de las casualidades de la vida, por un despiste, por una señal de tráfico olvidada, por estar huyendo de no se sabe muy bien que....por ir persiguiendo no se sabe muy bien que....Follonica se llamaba.

La mayor cantidad de paz condensada en la menor cantidad de espacio que se pueda imaginar, aquella hilera de casas de madera a 20 metros del mar, aquel conjunto de espigones a modo de rompeolas...."y cómo rompian las olas....", aquella pequeña embarcacion que se dejaba ver con la luz de contra a modo de silueta...Aquel momento empezaba a ser lo que llebábamos persiguiendo durante algo mas de una semana...nos hizo olvidar todo lo que en teoria había existido hasta el momento, todo lo que en la práctica se resumia a una evasión de cualquier retal de nuestras vidas, que por ciertos avatares de la vida habian sido separadas a lo largo y ancho de todo el mar mediterraneo...Granada...Turin....España...Italia...Cuanto echo de menos la arena pegada en los asientos de aquel Smart...

Estuvimos alli digamos que dos horas, digamos tres para ir sobrados...que al caso resultaron ser segundos, pues el tiempo se detuvo, se detuvo en aquella playa, en aquella pequeña embarcacion abandonada....en aquel contraluz que paro nuestros relojes...se detuvo absolutamente todo.

Solo quedaban dos posibles salidas...Quedarnos alli...soñando...o volver a despertarnos. Creo que decidimos lo segundo, pero yo no he dejado de soñar con volver a aquel lugar.

Un abrazo, amigo.



Jc.

A veces nos encontramos con momentos en los que te miras al espejo y te encuentras con algo parecido a esa foto...Una serie de pedazos inconexos, una serie de fotografias intentando recordarte quien eres...intuyéndolo. Y es cuando realmente hay q cerrar los ojos y volver a mirar, porque lo que ves no te gusta demasiado.
Cada pedazo o cada par de pedazos lo forma alguna persona, alguna situación, alguna ocasion (desperdiciada, o no)....pero el plantel entero...no lo compone ni mas ni menos que tu mismo. ¿Qué decir con ésto? Pues que tal vez...todas esas fotografias las forman cosas ajenas (en parte) a tí, pero que el intentar recomponerla no depende ni mas ni menos que de uno mismo...

Hace tiempo que no escribo por aquí, no me cabe otra que pedir disculpas a quienes lo hayan echado de menos, no ha estado el horno para bollos....estaba intentando recomponer esas fotografias...estaba intentando volver a tener algo que contar...Y no os quepa duda que en este tiempo han habido varias cosas que no dejaran de interesarle a mis nietos...

Epoca de cambios, de incertidumbres, de primaveras apagadas, de lluvias impertinentes, y de muchisimo, muchisimo tiempo dando vueltas, dandome vueltas...Pero bueno, parece que nunca llueve eternamente (no es mia la frase).

Habia alguien que me decia que esperaba un post bastante sangriento, pero no se por donde empezarlo...Esto tal vez sea el preludio a un gran post....Esto tal vez sea simplemente el comienzo de una nueva epoca, en la que los pedacitos no están tan desconectados...

Voy a hacer una cosa, si me lo permitís...voy a tratar de encontrar los pedacitos y sigo escribiendo dentro de un rato...hablando de temas menos deprimentes...


Hasta pronto. Jc.

lunes, abril 23, 2007


Caminar y caminar y caminar... De eso se trata demasiadas veces. Por tanto hacerlo por gusto siempre es divertido. Pero ojo, tiene que ser por gusto. En Septiembre quiero irme al camino de Santiago. Todavía no sé desde donde lo haré y no se con que gente iré, puesto que todavía estais todos a tiempo de apuntaros a esta aventura. Es caminar. Sólo eso...o al menos aparentemente.
Ha sido una semana extraña, en la que me ha tocado volver a trabajar...en la radio...Volver ha sido placentero, sobre todo teniendo en cuenta que mis obligaciones y vínculos con la televisión son poquitos. Es decir, aunque muy probablemente me quedaré sin Romería de la Bella, está resultando positivo.
Todos los dias, al despertar, me pregunto ¿Dónde esta la primavera?...y la primavera no llega. Nubes, gris, lluvia, frio... Y no llega.
Las estaciones parecen sólo eso, estaciones. Pero dentro de nosotros las estaciones son algo más. Ahora, cuando llegué la primavera, aprovecharemos todos para cargar energías puestos al sol. O simplemente, nos relajaremos a la sombra de algún arbol en mangas de camisa. Puede ser la mejor estación con diferencia.
Tal vez hoy, debería haceros cavilar con alguna filosófica intervención; pero no, prefiero que os relajeis leyendo mi propio relato de algo que también tenía que haber contado antes: Mi viaje a Chaouen (Marruecos)
"No nos levantamos excesivamente temprano, subí la escalera del Hotel Barcelona. Todo estaba encalado con cal blanca pero tintada de azul. Lo cual le daba un aire extraño a todo el entorno. Alli todo es azul. Desde la terraza de aquel hotel, donde cada mañana, nos servían el desayuno, se podía disfrutar de una maravillosa vista de la noche en Chaouen. De repente, entre los que estabamos, se hizo el silencio. Un silencio que no resultó incomodo. Un silencio que cada uno aprovechó para una cosa...Y yo, en mi vulgar vagaje por aquel mundo que se tendía a nuestros pies, vine a parar a sus calles; estrechas, angostas, sucias...pero con encanto. En cada esquina un redil de jóvenes en babuchas, discutía de algún interesante tema (al menos para ellos) en árabe. En un bazar, un anciano con prominente barba blaca, daba los últimos pespuntes a una de las chilabas. Justo en la esquina, aparecía uno de esos niños que acarrean pan de un lado a otro. Era como entrar en un hormiguero. Verdaderamente, no me preocupaba no encontrar la salida. Era un hormiguero acogedor.
Como una hormiga más, seguí caminando...caminando y caminando...Como en la foto...como en el camino de Santiago, a fin de cuentas, como en mi vida. Fue ese el preciso instante en el que alguien dijo: -Hace fresco esta noche-...Y se levantó para ir en busca de unas mantas. Giré la cabeza a la izquierda y detrás del impresionante macizo del Rif asomaba un fragmento de luna. Mientras, la gente que quedaba, decidía seguir callada... Aproveché la luz de la luna y me volví para caminar por chaouen...o por Santiago...o por Castaño de Robledo...O por mi propia vida. Me di cuenta entonces que había elegido bien, era un gran momento para seguir caminando"

Os recomiendo que viajeis a marruecos. Ahora mi vida está plagada de proyectos de viaje. Sólo falta que mi cartera responda y pueda acometerlos todos. Camino de Santiago, Marruecos (otra vez), Alemania (Fiesta de la Cerveza)...En fin, mogollón de cosas...

Y en medio, las colonias. Ufff...que ganas de que llegue todo.
A Drete, el que fuera colaborador de este rincón...mi más distinguido abrazo. ¿Porqué? Porque se cargó al Ale en el pro. Ale con el Barça y él con Brasil. Así que lo dicho Pedro. Cuento contigo...

Chito

Pd.- Fuiste una Lady Madonna, fuiste un gol de Maradona, Fuiste la mano de Dios...

viernes, abril 20, 2007


No suelo ceder así como así cuando alguien me dice que no llevo razón, o me regaña, pero anoche Chito me regañó, y no sólo le he dado la razón, sino que aquí me tenéis, contándoos mis historias. Veréis, anoche me fui de cervecitas con Chito y con la Lola, y las cervecitas nos llevaron por todo tipo de conversaciones, entre ellos el de lo sumamente abandonado que tenemos JC y yo este blog, cosa que es bastante cierta. Así que mis disculpas a todos aquellos que añoraron más regularidad de actualizaciones, y ya sin más voy a hablar de lo que me apetece en este mismo instante.

Esta fotografía la tomó Fátima, de Huelva; la típica niñita tonta –en el buen sentido-, pijita que lleva al extremo la filosofía del Antes Muerta Que Sencilla, que te la veías modelando figuras de barro con el último modelito que había adquirido en Mango, teniendo cuidado de no mancharse las uñas que traía con la manicura francesa, y con unos tacones que daban vértigo. Pero no creáis que hay un mal concepto de ella, porque es una niña guapa, simpática y cariñosa.
Y a ver a qué valiente le cae mal una guapa, simpática y cariñosa…

Ahora dejadme que os presente a los personajes de la fotografía, por si alguno no les conoce; son el Cuñao Enrique, y el Cuñao Jesús. Además, es que se escribe así, Cuñao. Y es cierto que los tres somos unos personajes, o al menos así nos catalogó nuestro profesor de dibujo de 3º de carrera… tiene cojones, un tío al que nosotros le llamábamos por lo bajini Panoramix

Con esta foto pretendo resumir 5 años geniales. Con momentos de todo tipo, buenos, malos, regulares, jodidos, de maldiciones, de madrugar, de trasnochar, de levantarse a las seis y pico unos meses, y a los pocos meses acostarse a las seis y pico… etc.
Sé que no hago justicia con muchos momentos y con mucha gente, poniendo esta foto como ejemplo para estos años de carrera, pero estoy seguro que si algún día llego a ser un viejo jubilado, mis recuerdos a la carrera siempre comenzarán por ellos dos.

Definiendo estos años con palabras sueltas, diré que para mí Sevilla es olor a aguarrás, pintura, aprender a cocinar, pasar hambre y cansarte de frituras, la morena más guapa que veréis jamás en vuestra vida, que paradójicamente la conocemos con nombre de hombre –Jose, sin acento en la E-, una de mis mejores amigas.
No hacer la cama casi nunca, un hermano que se llama Pedro Pablo, carboncillo, guitarras y rumbas en azoteas, cerveza… mucha cerveza. Una perra de agua que se llama Linda, secretos a las tantas de la noche, apoyos de un cuñao a otro en esos momentos en los que te apetece tirarlo todo a la mierda. Composición de letras de carnaval a eso de las cuatro de la mañana, las pechás de reír más tontas del mundo con David el onubense medio gay del Recre, cagarnos en los muertos del hombre lobo, y del Panorámix, y de la borracha, y del gorrión, y del de la plaza de toros. Caricaturas de memoria del cuñao jesú, una cordobesa que roza la perfección, y que no podía tener otro nombre que no fuese el de Lola –un día Pedro y yo os contaremos la historia de su gata “Silindra”, que es como suena en cordobés-. La pizarrita de “los coloniales”. Colchones llenos de meado de sabe dios qué habitante del piso de qué siglo, los “Tú qué prefieres” de la Serda. Los ránkings de tías buenas de la facultad que diariamente nos pasaba el espabilao de la cafetería. Un ayudante gay que se parece al Roldán que se escapó con los dineros, pero que es tan buena persona que no es comparable con éste último. El primo y las “fransesitas”. Un partiditio de fútbol con sombrero de paja y la capa de super coco. Las barras de pan duro que tibara er Quero por el balcón, reglas y escuadras y cartabones pa dibujo técnico. Los chupitos que se bebía el Menacho por la nariz, un botellón en la plaza de la Encarnación. Una pelea de alpargatas, un ataque de los terroristas al cuarto oscuro de Quero, que luego le dejaban pintadas de RIP, el orejón de perra, un dúo absurdo que se autoproclama Absurdo y Diestro; un guiri cabrón que dormía entre migas de pan y que no cogió un fregón en los 9 meses que vivió con nosotros. Migue el Rubio, que era el doble en las escenas fáciles de “el malo de Jarri poter”. Suspender dibujo en primero, y en segudo, y tocarme la lotería en tercero, y en cuarto. Un astigitano carnavalero con voz flamenquita que se llama Jero, que pintaba en serie, y le pagaban 20 euros por lo que otros le vendían a 200. Modelos en vivo. 6 horas de autobús pallá y pacá to los fines de semana, o casi todos. Ir con Pedro a comprar al súper sin dinero, porque me lo iba a pagar él to lo que comprara… o a lo mejor el dinero se le olvidaba a él, y lo pagaba yo.
Olor a rancio al entrar al piso, un partido de fútbol comentado por Manolo Lama. Un café con sal en cafetería, mientras el hombre lobo daba clase. Otra cordobesa que se llama Pili, pero que nosotros llamamos Paqui, a quien todo el mundo conoce y nadie sabe de qué. Estatuas de escayola. Una compañera de Cartaya con mucho malage. Un cuarto de la basura. La carbonería. Vida bohemia. Vida de estudiante. Creatividad.

¿Que porqué me gusta Sevilla? Por todo esto. Porque pagaría por volver a vivirlo todo.
Y ahora mismo os odio, porque para satisfacer vuestras ansias de golimbrear vidas ajenas, he rememorado todo esto y me he dado cuenta de cuantísimo lo echo de menos. De a cuánta gente echo de menos. Os odio.